viernes, 15 de abril de 2016

PRAXIS ¿GRIEGO EN ACCIÓN?

 (Entrada reciclada de mi blog anterior Me suena a Griego)

Seguimos con los comentarios de los métodos de griego editados en nuestro país. En esta ocasión traemos un añejo (es de 1986) método llamando PRAXIS, pensado (¡cómo no!) para usarlo como libro de texto en nuestras enseñanzas medias (de cuando había el COU, ¡Oh, tiempos de los moros! que decía Cicerón), pero que se aleja un poco de los trillados caminos de este tipo de material y tiene alguna que otra cosa de interés. 

El manual se subtitula método activo y en su introducción se nos cuenta que: 

El presente manual pretende ser una iniciación a la lengua griega que se diferencia de los libros de texto tradicionales en que no conlleva presentación sistemática ni exposiciones teóricas previas de temas morfológicos o sintácticos: la gramática se va construyendo en clase de acuerdo con los textos, de modo que se realiza simultáneamente el aprendizaje de la flexión nominal y verbal, el vocabulario, la sintaxis y la formación y derivación de palabras.

Establecemos, por tanto, como principio metodológico fundamental la prioridad absoluta del uso de la lengua griega sobre el conocimiento gramatical; se trata, pues, de un método no paradigmático, que no se fundamenta en unas teorizaciones gramaticales previas sino que intenta llegar al conocimiento de la lengua a través de la constante práctica sobre la misma, lo que no excluye en absoluto la necesidad de una explicación razonada de los fenómenos fonéticos, morfológicos y sintácticos una vez que ya han aparecido y se ha procurado que el alumno reflexione sobre ellos.

Este método parte de la base de que el aprendizaje de una lengua debe iniciarse teniendo en cuenta la frecuencia de aparición de los diversos elementos lingüísticos y considera prioritario aquello que en un texto cualquiera hay mayor posibilidad de encontrar. El criterio, por tanto, para la selección de textos se basa en la frecuencia estadística de aparición de las diversas estructuras en la prosa clásica de los ss. v y iv a.C., de acuerdo con muestreos realizados por nosotros mismos, sin desdeñar la inclusión de textos de poetas líricos o de autores postclásicos, siempre que respondan a los criterios establecidos.

Hemos procurado respetar los textos originales y, cuando ello no era posible por proble­mas léxicos o gramaticales, los hemos adaptado a fin de que las dificultades vayan apare­ciendo gradualmente. Sin embargo, hemos procurado no violentar la estructura de la lengua griega.

El manual comienza con frases cortas, de léxico y estructuras muy frecuentes y referen­tes a situaciones cuyo significado global es captado intuitivamente sin necesidad de exten­sas explicaciones. Con posterioridad se repite la utilización de estos esquemas de forma que la reiteración provoque su memorización.

A medida que va avanzado el manual aparecen textos más amplios, con unidad de contenido, más cercanos a los originales y con disminución de los términos léxicos nuevos.

En cuanto a Cultura, pensamos que en un manual de iniciación a la lengua griega es imposible su estudio directo, sistemático y detallado a través de los textos. Por ello, única­mente hemos incluido, de acuerdo con la normativa vigente, una visión general sobre geografía, historia e influencia de la lengua y cultura griega, y entendemos que un estudio completo de Cultura requiere un desarrollo independiente y complementario según los crite­rios que cada Profesor determine. 

como se ve, la teoría es buena, pero en la práctica se encuentra con los mismos problemas que todos los manuales de bachillerato: por un lado, las pocas horas dedicadas a la asignatura, lo que resulta en un material bastante escaso e insuficiente para la asimilación de las estructuras y, por otro, la absurda obsesión (justificada por la programación, claro) de llegar en un año a la lectura de textos originales, lo que lleva a una gradación de dificultad muy difícil de asimilar, especialmente en el ambiente de nuestros institutos de secundaria, no demasiado propicio para el estudio serio, reflexivo y esforzado.

En este sentido, es muy clarificadora la exposición de los objetivos del método: 

Con las anteriores premisas nos hemos propuesto que los alumnos alcancen los siguientes objetivos:


·       El conocimiento de un nivel básico de Lengua Griega, especialmente de la prosa de época clásica (s. V y IV a.C.).


·         La adquisición de un léxico de aproximadamente 400 palabras.


·         Destreza suficiente en la traducción para poder verter a su lengua, sin ayuda de diccionario, un texto de 8 ó 10 líneas en una hora.


·         La aplicación de las normas fundamentales de transcripción.


·         La familiarización con las más importantes raíces griegas del vocabulario técnico y científico. 





Lo de traducir un texto sin diccionario en una hora es bastante raro, porque ¿si ya conoces el vocabulario, que es donde la gente se fuma todo el tiempo del examen, para qué necesitas una hora para traducir 8 líneas? Podría tratarse de un error y que fuera con ayuda de un diccionario. Pero, en ese caso, el objetivo sería aún más absurdo. Verdaderamente, nadie con una predisposición minimamente seria a la hora de aprender un idioma se propone como meta traducir un texto de 8 líneas en una hora con ayuda de un diccionario. Si alguien nos propusiera algo así para el estudio de cualquier idioma, lo mandaríamos ες κόρακας sin pensarnoslo demasiado. Y el hecho de que este sea una de los objetivos ya consagrados de la enseñanza del griego en nuestros institutos no le  resta un ápice de la absurdidad.



  Pero el objetivo de la adquisición de un vocabulario básico de 400 palabras sí que me parece muy asequible con el estudio del método porque ese vocabulario está muy bien elegido (son todas palabras muy útiles y comunes) y bien repartido por las frases. También puede servir como ejercicio de repaso para aquella gente que ya domina una cantidad parecida de palabras aprendidas con otros métodos, especialmente si se usa en forma de audio, a lo que la sencillez de las frases ayuda bastante (como se dice en la introducción, están bastante simplificadas y adaptadas).



En definitiva, un método con un buen planteamiento y buenas intenciones pero que, al estar dirigido a las enseñanzas medias regladas, entra en conflicto con los objetivos (absurdos) que se exigen allí.  Aún así,  no tan árido como las típicas antologías en plan Nueva antología griega (aunque pergeñar semejantes bodrios tampoco está al alcance de todos ¿eh?, que hasta para eso hay que ser un genio) ni tan logrado como otros que ya han aparecido por aquí.




Praxis, método activo de griego.
Grupo Método.
Mestral libros, 1986 

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