lunes, 29 de febrero de 2016

LA PRONUNCIACION DE ERASMO

Aquí os dejo una entrada reciclada de mi blog anterior (Me suena a griego), con un tema muy interesante (y polémico): la pronunciación del griego clásico.


  Me manda el τρισμέγιστος Consaluus uno de esos pequeños grandes descubrimientos que quiero compartir con vosotros.

  En primer lugar, y como siempre hago las pocas veces que trato uno de estos temas "conflictivos" como es el de la pronunciación, quiero dejar bien claro a los que entran a este blog por primera vez (los demás podéis saltaros sin problemas este párrafo) que con ello no busco convencer a nadie de nada, ni mucho menos buscar la aprobación ni mendigar la aceptación de nadie, sea quien sea. Dado mi nulo interés desde siempre por la erudición filológica y mi desprecio por aquella otra gente (que muchas veces es la misma) que se dedica en público y en congresos, entre otras lindezas, a reirse de la pronuncicación del griego y sobre todo -y aún mayor- por los que les ríen las gracias, nada pueden interesarme ni afectarme las opiniones de unos y otros. Este blog, pues, y esta entrada están exclusivamente dirigidos a estudiantes interesados en el estudio natural del griego clásico, como indica el título.

  Unas vez  aclarado esto, paso al meollo. Todos sabemos que durante el Renacimiento surgió un interés enorme por reencontrarse con la literatura griega clásica,  no por motivos de erudición o prestigio, sino porque se consideraba verdadera maestra para la vida y enriquecedora del espíritu humano. Pero ¡ay, amiguitos! el conocimiento del griego casi se había perdido en Europa durante los siglos oscuros y los únicos maestros que se pudieron encontrar eran una banda de desarrapados que, en su necio orgullo, se decían herederos de aquellos antiguos griegos y que hablaban una jerga incomprensible mezcla de albanés, turco y latín de Villarriba que, en su locura, llamaban griego. Eran además los tiempos de los grandes prejuicios nacionales y religiosos (felizmente superados hoy en día, sin duda). Semejante gentuza era indigna de erigirse como transmisora e interpretadora de la gran tradición helénica y la cosa exigía, ante todo,  dejar claras las distancias de alguna manera. Por suerte, un gran helenista, Erasmo de Rotterdam, había publicado en 1528 un diálogo muy serio y científico, donde dos animales parlantes nos enseñaban en tono erótico-festivo la verdadera pronunciación del griego clásico. La ocasión la pintan calva y , si hay necesidad,  me agarro a un clavo ardiente o a dos bichos parlantes, lo mismo me da: Erasmo se convirtió en el gran reformador de los estudios de griego y su reconstrucción pasó a llamarse erasmiana y a aplicarse en todos los niveles de la enseñanza del griego en Europa, ante la indignación e impotencia de aquellos desarrapados sin patria ni voz ni voto.

  Cuáles fueron las consecuencias de negarle la voz a una tradición viva y convertir el objeto de estudio en un bello cadaver para lingüistas, prefiero dejarlo para otra ocasión.

  Hoy quiero enseñaros el manual sobre pronunciación griega escrito por Erasmo en 1530 (¡dos años después del de los animales parlantes!), donde, echando un simple vistazo a las transcripciones de las vocales y los diptongos, queda bien clara la opinión que le merece su propia reconstrucción de pronunciación.

   Según el propio Consaluus, en ningún tipo de bibliografía había encontrado mención a este manual que, lejos de ser una excepción, era la norma en aquella época. Como se puede comprobar en esta obras del gran Láscaris o aquí y aquí.

   Recordemos que estamos hablando de gente como Erasmo, Láscaris o Budé (conocido aún por la colección de Belles Lettres), no unos cualquieras que pueden ser desestimados con un gesto superior de desprecio profesional. Gente que era y es referencia en estilo griego, como podemos comprobar con la epistolografía griega del propio Budé.

   Por lo tanto, la gran broma de todo el tema es que ni el propio Erasmo se tomó en serio su intento de reconstrucción (no creo que fuera ni un intento) de la lengua griega clásica, ni lo usó nunca, ni se alejó de la verdadera tradición griega... e insisto a filólogos oficiales (si hay alguno por aquí perdiendo su valiosísimo tiempo, cosa que dudo) y a los oficiosos que comprueben las fechas de las dos obras: scripta manent. ¿Qué valor podemos dar a algo que su propio autor no valoraba en nada?

  Por otro lado y por último, la cosa también tiene su ironía: ¿Serán al final los griegos actuales los únicos que usan la pronunciación erasmiana?  ¿Aquellos defensores a ultranza de la pronunciación de Erasmo no tendrían que aprender la del griego moderno para ser fieles a su ídolo?

  Porque, en el fondo ¿Quién no disfruta con una eironeia?... ¡ups, perdon! con una ironía, mejor decir, por aquello de seguir el manual de Erasmo :)

  PD. Gracias de nuevo a Consaluus por compartir este descubrimiento, dejar bien clara otra de las grandes mentiras de la filología, así como por los nexos a las distintas obras aquí citadas, εὖγε! 

4 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Yo también creo que la pronunciación con la que se estudia griego fuera de Grecia es incorrecta, inventada, pero¿Cómo luchar contra todos?¿Se les puede hacer entrar en razón?

    Los más triste de todo es que a los propios profesores no les importa, cuando durante mu estancia en el instituto mostré mi interés por la pronunciación mi propio profesor de griego se sorprendió, no entendía porque quería pronunciarlo, me dijo que con leerlo bastaba porque ya nadie hablaba griego clásico.

    Ese fue el motivo por el que no fui a humanidades.

    El comentario anterior tenía faltas de ortografía y lo borré.

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  3. Hola, Angel. perdona por el retraso en contestar. Nunca miro los comentarios (porque nunca hay comentarios :)).

    Yo creo que para estudiar griego no necesitas ni hacer entrar en razón ni luchar contra nadie. De hecho, no necesitas ni estudiar humanidades, como dices. Se dice que actualmente hay un resurgimiento del interés por las lenguas clásicas (sólo hay que ver el éxito de canales de internet como LATINUM, de academias que ofrecen clases con métodos directos, etc). Yo más bien diría que ese interés ha estado siempre ahí, solo que es ahora más visible gracias precisamente a medios como internet. Lo que también tengo claro es que la educación reglada de las lenguas clásicas perdió hace mucho tiempo el tren y quedará como reducto para especialistas. Lo que verdaderamente me da pena es que gente como tú se quede sin estudiar griego clásico porque piensa que tiene que hacerse como digan “los expertos” o nada. No necesitas el beneplácito de ninguna autoridad para estudiar griego con la pronunciación o el método que te venga en gana. Búscate un profesor de griego que responda a tus intereses y no hagas ni puto caso a nadie que quiera imponerte su supuesta verdad académica, por muchos libros que haya publicado.

    Gracias por tu comentario, un saludo.

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  4. Me gustaría saber cómo establecer las diferencias de pronunciación, entiendo que la "μ" por un lado la llaman "mi" y por otro lado "mu". ¿Cuál es la pronunciación actual? ¿Cuál es la correcta para griego clásico? ¿Cuál es la de Erasmo?

    Muchas gracias.

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