jueves, 27 de noviembre de 2014

GRAMATICA GRIEGA: INTRODUCCIÓN

Sí, estoy totalmente de acuerdo contigo. La gramática siempre es un rollo. Pero mucho más la del griego clásico, que se reduce a una serie de normas explicadas (?) con ejemplos tan descontextualizados como enigmáticos.

Así que, en el duro y árido proceso de aprenderla, ¿cómo hacer para no quedarnos en la memorización de reglas y términos, sino poder también dedicar ese tiempo tan precioso a algo que sirva para mejorar la lectura y comprensión del griego?

La respuesta es sencilla: aprender la gramática griega usando como herramienta la propia lengua griega. Respuesta sencilla, pero no nueva, que ya los primeros profesores de griego del Renacimiento, como Crisoloras o Láscaris, se dedicaron a escribir gramáticas en sencillo griego clásico para el aprendizaje natural y ameno de las reglas de la lengua.

En este material tendrás a tu disposición la lectura de una de estas gramáticas, que es -como dice su autor, Andonios Catiforos- un festín gramatical a costa de las gramáticas anteriormente mencionadas y muchas otras más.

Una serie de notas intentarán aclarar el texto, que es realmente sencillo, por lo demás (no hay que olvidar que está pensado para los niños que empezaban a estudiar griego). Así mismo, a la derecha del texto aparecerán las palabras relacionadas con la gramática, no sólo los términos en sí, sino también expresiones que puedan resultar útiles para nuestro objetivo: comprender la gramática y poder enseñarla usando el mismo griego clásico... algo que no es tan imposible ni descabellado como puede parecer de entrada. Para ello, y porque no es aconsejable aprender vocabulario así a palo seco, se ha añadido al final una fraseología gramatical bilingüe para ir “soltándose” poco a poco.

Sin duda, mucho de los términos y clasificaciones usados por el autor serán desconocidos o no coincidirán con los de las gramáticas modernas, pero esto no quiere decir que sean obligatoriamente incorrectos. E incluso, en el caso de serlo, lo que se pierda en exactitud (si es que se tratara de una gran pérdida, cosa que dudo bastante) se ganará en el enriquecimiento que supone conocer de primera mano la percepción que estos primeros habitantes de la República de las Letras tenían de su propio idioma.

Sin más, sólo queda desear suerte al estudiante y esperar que este mundo tan árido de la gramatica se convierta, gracias a la maravillosa alquimia de la lengua griega, en algo apasionante... Omnia vincit lingua graeca!

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