miércoles, 22 de junio de 2016

COMO LEER GRIEGO CLASICO CON FLUIDEZ

Dentro del mucho material interesante que ofrece el canal de youtube Classics at home (especialmente para el estudio del latín, como este curso diario basado en el método LINGVA LATINA PER SE ILLVSTRATA) podéis encontrar también recursos para practicar el griego clásico, así como una nueva sección con reflexiones sobre la didáctica de las lenguas clásicas.

En la primera entrada de esta serie Carlos M. Aguirre comenta un video de Deka Glossai, uno de estos super-políglotas que pululan por la red, donde, entre otras cosas, nos habla de la importancia del griego moderno para el aprendizaje del clásico.

Verdaderamente, deka glossai no dice nada que no estuviera ya en trabajos anteriores del propio Carlos (en su blog o en su libro La extraña Odisea de un filólogo clásico, libro imprescindible para el que en esto del aprendizaje del griego clásico quiera evitar aquello del πάθει μάθος) o que incluso no aplique en las clases de su academia Classics at Home, donde sólo se imparten clases de griego clásico a los alumnos que tiene como mínimo un conocimiento intermedio (B1)  de griego moderno. Con todo, el valor del video de deka glossai reside en el hecho de mostrar el testimonio de una persona inteligente, sobradamente capacitada y completamente dedicada al estudio de lenguas, para el que no valen aquellos argumentos que nos soltaban a nosotros de que lo que pasa es que no has traducido lo suficiente o directamente aquello de que eres tonto, dicho más finamente, eso sí.

El comentario de Carlos incluye también algunas reflexiones sobre la necesidad de introducir cambios en la manera de acercarse a la didáctica del griego clásico, bien interesantes, especialmente ahora que tanto se habla sobre la decadencia de las lenguas clásicas en la educación reglada, tanto media como superior.


domingo, 8 de mayo de 2016

RETORNO A LA ATLANTIDA


En esta época vacacional, "findeañera" y jaranera por excelencia no apetece mucho leer fichas de gramática, así que he pensado dedicar algunas entradas a algo más ligero: losreferentes clásicos en las obras maestras del noveno arte... o tebeos, que decíamos de pequeños.

Aunque hay muchísimo material y el tema de la Antigüedad clásica parece estar de moda (especialmente en los siempre impresionantes álbumes que nos llegan del país galo), no quería acabar el año sin traer uno de mis autores favoritos y a sus héroes más conocidos: Las aventuras de Blake y Mortimer de Edgar P. Jacobs, en concreto, su álbum EL ENIGMA DE LA ATLANTIDA, publicado en 1955.

Blake y Mortimer son la perfecta síntesis del espíritu británico (aunque no son ingleses, como aparece a veces por ahí, ya que Mortimer es escocés y Blake galés), un elegante y flemático –pero valiente- agente secreto y un técnico nuclear más pasional e inclinado a meterse en berenjenales. Como la calidad del héroe se mide por la de sus enemigos, no podemos olvidarnos del archienemigo -a dedicación completa- de la pareja, el malvado Olrik (inspirado curiosamente en el propio autor, bigotito incluido).

Sus aventuras se mueven dentro del género policial y de espías, pero no se excluye la ciencia ficción e incluso el mito clásico, como en el caso de este álbum, una "puesta al día" del inmortal mito platónico de la ciudad que fue destruida a causa del pecado más grave (y casi el único) que podían concebir los griegos: la
βρις.

El álbum está divido en dos partes. Desde el comienzo hasta la llegada a la ciudad sumergida asistimos a una maravillosa (gracias al arte de Jacobs) reconstrucción del mundo verniano de Viaje al centro de la tierra. Esta parte junto con la huida de la ciudad perdida es, en mi opinión, una de las mejores del álbum y nos deja verdaderamente maravillados pensando cuál habría sido el resultado si Jacobs se hubiera animado a ilustrar los mundos iniciáticos vernianos, porque,  en el fondo, al igual que en la novela original, se trata de una recreación del mito iniciatico del descensus ad inferos, presente en toda la mitología griega ya desde la Odisea.

A partir de la llegada a la ciudad de Poseidópolis, capital de la isla de la Atlantida, entramos en el terreno de la ciencia ficción con una estética delicosamente retro (como es todo el estilo de Jacobs) con el inconfundible estilo Buck Rogers (1923), en cuyos cómics, estoy seguro, se empapó bien Edgar P. Jacobs. (si no por otra cosa, para realizar unos de sus primeros álbumes El rayo U, versión europea de este cómic). Todo ello, claro, aliñado con las peripecias y maquinaciones bizantinas que no pueden faltar en una ciudad heredera del espíritu griego.

En cuanto al arte de Jacobs ¿qué se puede decir? Se trata del máximo representante de la denominada línea clara, sólo superado –en mi opinión – por el insuperable Hergé. Curiosamente, Jacobs fue alumno y colaborador del creador de Tintín. Varios de los álbumes del sanote reportero (mejor dicho, las segundas versiones que Hergé hizo de ellos) fueron mejorados por el trabajo de documentación y los fondos realizados por Jacobs (la maestría en la realización de fondos de los álbumes de Jacobs es ya proverbial). También es curioso mencionar que Blake y Mortimer se empezaron a publicar... ¡en la revista de Tintín! En definitiva, Jacobs es tanto un artista como un artesano (un τεχν
της, que dirían los griegos) quesabe unir sencillez, detalle, gracia y dar un toque clásico e intemporal a su estilo.

En cuanto a las referencias clásicas y no tan clásicas en el álbum, son tantas que prefiero que os animéis a leer vosotros mismos el libro para descubrirlas: arquitectura, idioma, oricalco, cataclismos y demás, sí... pero también, el acoso de los bárbaros a la ciudad ¿podría estar inspirado en el famoso sitio de Constantinopla? y el hecho de que el cataclismo final sea provocado por los bárbaros en vez de por un dios airado ¿tal vez reflejaría el reciente trauma de esa Europa que acababa de sufrir la espantosa experiencia nazi? , la magnífica escena de la solitaria torre de vigilancia ¿no recuerda aquellas torres gemelas que mantenían a raya a la barbarie en El señor de los anillos de Tolkien (curiosamente, publicado el mismo año) o incluso a la escena del cuerno de Roldán, mito fundacional europeo?, el tema de la huida al espacio ¿no será una intuición de aquella moda de Recuerdos del futuro y demás obras extravagantes de Daniken que estaban al llegar?...


En fin, un álbum que, como todos los clásicos, se presta a lecturas y relecturas... que siempre son nuevas lecturas.


Para terminar, aquí os pongo algunas imágenes...




Tras las huellas de Arne Saknussemm




Un salto de fe...





Recepción en el mégaron.

.
Problemas en el paraíso.


















Visto y no visto. El fin de Atlántida según Jacobs... incluida la novedad del momento (el hongo atómico)




Buck Rogers, mon amour.




Atenea observa el καταποντισμός definitivo. Al fondo, el palacio de Cnoso.




En pleno universo verniano, las ruinas de Atlantis, sic transit..




(entrada reciclada del blog HELLENIZO)

O TEMPORA (HOMENAJE A LOS IDIOMAS QUE SE NOS FUERON)

Recuerdo que cuando empecé a trabajar eran los primeros años de la eso y la debacle de las asignaturas de griego y latín. Lo que se hacía por aquel entonces (y no es comento lo que os cuento; anduve por muchos institutos y son cosas quae ipse miserrima vidi) era lo siguiente: se vaciaban los seminarios de clásicas para colocar en su lugar algún laboratorio de idiomas (entiéndase idiomas como un eufemismo por cierto idioma), sala de fumadores (todavía quedaba de esa fauna por aquel entonces), cuarto trastero o cualquier otra pieza vital para la infraestructura del instituto. Los libros de latín se llevaban al seminario de filosofía o al de religión (ya sabéis, latín y curas…). No tengo nada contra los profesores de religión, pero no os hacéis idea de las veces que me he tenido que tragar el apasionado recital de la traducción latina del πάτερ ἡμῶν por parte del seminarista de turno. De ahí a las filigranas del mantuano, el barroquismo del arpinate o el conceptismo del paduano no hay nada, oiga.

Lo de los libros de griego era peor, claro. Se amontonaban en cajas en algún ángulo oscuro de la biblioteca a la espera de la mano de nieve que sabe arrancarlos. Tampoco se atrevían a tirarlos porque, al fin y al cabo, eran –hasta cierto punto- libros. Vamos, que en cuanto se enteraban de que el friki de turno (es decir, el abajo firmante) que daba nosequé memez (no recuerdo cuál, pero seguro que mucho más útil que el griego) estaba interesado en ellos, se les abría el cielo y me los ofrecían manibus plenis. 

Tampoco os penséis que había demasiada cosa interesante: libros de textos de cuando Sócrates hizo la mili; los ínclitos ejercicios de Hélade, que estaban en TODOS los seminarios  (a veces pienso que debería haberme llevado todos, venderlos al peso y vivir de las rentas); el primer tomo del libro bilingüe aquel de Jenofonte que empiezaba más o menos De Fulanito y Menganita nacen dos churumbeles... y de ahí no pasabas; la edición anotada de Gredos de la Apología de Sócrates (por cierto, que este libro tiene la curiosa característica de incluir unas notas aclaratorias mucho más incomprensibles que el mismo texto. Os puedo asegurar que, después de tantos años, cuando me da por hojearlas, me siguen resultando tan completamente indescifrables como el primer día y siempre digo que sería un libro genial si incluyera un apéndice con notas aclaratorias a las notas aclaratorias)… y pare usted de contar. (No incluyo en la categorías de libro las ubicuas ediciones de clásicos de Oxford, Bidé y demás porque eran, más bien, parte de la decoración) 

Como compruebo que de unos años a esta parte está sucediendo lo mismo con el francés (este año me he puesto morado a llevarme libros de francés deshauciados del insti), me ha parecido bien unir los dos idiomas que se nos han ido (o nos los han echado, más bien) por la puerta trasera y compartir con vosotros un método de griego en francés llamado EURISKO salvado de la quema berlinesca. Y no sólo por contener textos interesantes, sino también para demostrar que hubo un tiempo en que no todo el monte era orégano en nuestros liceos.

Ante todo quiero dejar bien claro que confío plenamente en las capacidades de nuestros políticos en materia de educación. Son unos perfectos profesionales que no permitirían jamas que criterios de conveniencia o connivencia política ajenos a la educación afectaran sus decisiones y que, si han eliminado (o están en ello) estas opciones, es para resultar en una ampliación de la diversidad y en un enriquecimiento de los horizontes culturales del alumnado. Además, han conseguido un ordenador para cada alumno. Entre eso y el placer de leer a Platón o poder cantar la Marsellesa a pleno pulmón, la elección está clara.

En fin, que ya lo decía Cicerón: O tempora, o mores!... ¡Oh, tiempos de los moros!


(entrada reciclada del blog HELLENIZO)




¡NO DIGÁIS PALABROTAS, JODER!

Aquí dejo una curiosa propaganda religiosa que me dieron en Grecia que es por sí misma todo un documento de la historia de la lengua griega. Está escrita en griego eclesiástico, una καθαρεύουσα desmelenada que ni es griego moderno, ni medieval ni griego clásico... que ni ellos saben lo que es y que bien podríamos llamar νεαρχεαβιζαντινελληνικά.


En general, como veis, la cosa consiste en meter mucho dativo (en desuso entre el común de los mortales), mucho subjuntivo con vocal larga (aunque se pronuncie igual), poner ν finales a destajo, mucho adverbio en -ως... y πολυτονισμός por todas partes, que Platón hacía lo mismo y no es famoso ni ná.

Desde luego, un texto que empieza de manera tan graciosa como En todo lugar del dominio Helénico... sólo puede sorprendernos con cosas tan curiosas (y absurdas) como, por ejemplo, traducciones simultáneas del tipo ἕνας αἰχμηρὸς ἧλος (¿quéééééééé?), ἐνα μυτερό καρφί (¡aaaaaah!)...

 Así andan los griegos en sus relaciones con los cielos;  y por estos lares pidiendo la misa en latín, que para el caso....


En fin, que Palabra del Señor. Te alabamos... tradúcenos.





(entrada reciclada del blog HELLENIZO)

¿POR QUÉ TAN REMOLONA TE PARIÓ TU MADRE?

El caso es que recordaba haber visto hace años una peli de la gran Αλίκη βουγιουκλάκη en la que la pobre tenía que recitar una de esas parrafadas homéricas. Yo que me propongo encontrarla en youtube y, jopela, ¡Si es que en internet está todo!

No sabe el pobre profesor (fantástico Παπαγιαννόπουλος, uno de esos secundarios de oro de la cinematografía clásica griega) lo que le espera cuando está leyendo aquello de


Ναυσικάα, τί νύ σ᾽ ὧδε μεθήμονα γείνατο μήτηρ;
εἵματα μέν τοι κεῖται ἀκηδέα σιγαλόεντα,
σοὶ δὲ γάμος σχεδόν ἐστιν, ἵνα χρὴ καλὰ μὲν αὐτὴν
ἕννυσθαι, τὰ δὲ τοῖσι παρασχεῖν, οἵ κέ σ᾽ ἄγωνται.

Nausicaa ¿por qué te parió tan indolente tu madre?
tienes tirada la brillante ropa, toda descuidada,
y se acerca tu casamiento en el que habrás de ponerte
bonita ropa y dar parte de ella a tus acompañantes.


Alíki no sólo llega tarde (Se ha casado y la vida marital no le da para seguir con la ESO), sino que no ha memorizado el texto (απορρρρρρρώ με το θρρρρρράσος της!) y no pasa de aquello de Ναυσικααααααααααα. Pero el momento más divertido es cuando le pasan ¡una traducción! (μετάφραση, μετάφραση)... ¡lo último que esperaríamos encontrar nosotros en una clase de griego! :)

Tras la marcha del profesor asistimos, entre avergonzados y divertidos (bueno, totalmente avergonzados, la verdad) al típico número musical infame de las películas de los 50, en plan Marisol... un despelote hormonal que, por suerte, se ve interrumpido por el retorno del en todas partes del mundo sufrido profesor.

Así y todo, hay que admitir que las clases de griego clásico son más divertidas en Grecia ¿no? :) 





(entrada reciclada del blog HELLENIZO)


LOS CLASICOS NO SON TAN SERIOS: VIDA DE UN FABULADOR


Esopo, de personaje real a personaje literario ¿o tal vez de personaje mitológico a literario? En fin, que lo mismo nos da, el caso es leerse esta divertida biografía -apócrifa, por supuesto- y con todos los elementos de nuestra novela picaresca: una serie de episodios en los que Esopo, el criado despabilado, se dedica a dejar en evidencia a su amo, el reputado filósofo Janto, que de reputado suele acabar en refutado.

Además, muchas de las situaciones cómicas están basadas (como no podía ser de otra manera entre griegos, tan amantes del diálogo y de hablar con exactitud) en llevar al absurdo las convenciones del idioma recordando (o inspirando, supongo) así continuamente a los follones en que se mete la pobre Alicia en el país de las maravillas, esa niña con el grave problema de tomarse absolutamente todo al pie de la letra y -haciendo honor a su nombre- decir siempre τὴν ἀλήθειαν. Un divertido ejemplo lo tenemos en la escena en que se conocen los dos protagonistas:


JANTO: ¡Hola! (χαῖρε, literalmente ¡alégrate!)

ESOPO: ¿Tengo pinta de estar triste?

JANTO: ¿De dónde eres? (ποδαπός, literalmente ¿de qué clase? ¿de qué?)

ESOPO: De carne y hueso.

JANTO: No digo eso, sino dónde naciste.(ἐγεννήθης. literalmente tomaste el ser)

ESOPO: En la matriz de mi madre.

JANTO: No te pregunto eso, sino en qué lugar naciste.

ESOPO: Eso no me lo dijo mi madre, si en el dormitorio o en el comedor.
...

En otra ocasión invita a cenar Janto a unos amigos y le ordena hacer un cocido de lentejas (φακός, literalmente lenteja). Por supuesto, Esopo cuece una sola lenteja … En fin, ¿compraríais vosotros semejante esclavo? Pues Janto lo hace ¡y no tiene tiempo para aburrirse!

En este otro delicioso diálogo se nos muestra claramente los profundos temas filosóficos en los que gusta reflexionar el autor de la biografía. Por supuesto, en este prefiero no poner la traducción :) 


Ἐξῆλθεν καὶ ὁ Αἴσωπος καὶ παρεστήκει ἔχων λέντιον καὶ ξέστην ὕδατος. καὶ ὁ Ξάνθος αὐτῷ· “δύνασαί μοι εἰπεῖν διὰ ποίαν αἰτίαν, ἐπὰν χέζωμεν, πυκνὰ εἰς τὸ ἀφόδευμα ἑαυτῶν βλέπομεν;” Αἴσωπος· “ὅτι κατὰ τοὺς πάλαι χρόνους βασιλέως υἱὸς ἐγένετο ὅστις διὰ τὴν σπατάλην καὶ τρυφὴν ἐπὶ πολὺν χρόνον ἐκαθέζετο χέζων, ἐπὶ τοσοῦτον δὲ χρόνον, ἄχρις οὗ ἐπιλαθόμενος τὰς ἰδίας φρένας ἔχεσεν. ἀπ' ἐκείνου δὲ τοῦ χρόνου οἱ ἄνθρωποι χέζοντες ὑποκύπτουσιν φοβούμενοι μὴ καὶ αὐτοὶ τὰς ἰδίας φρένας χέσωσιν. σὺ δὲ μηδὲν ἀγωνία περὶ τούτου· οὐ μὴ γὰρ χέσῃς σου τὰς φρένας, οὐκ ἔχεις γάρ.”


Y, dado que Esopo se convierte así en el típico héroe griego fecundo en ardides, el cuento asume jocosamente una estructura mitológica, con sus teofanías, sus pruebas a superar (las trampas que continuamente le pone Janto ἵνα μαστιγώσῃ αὐτόν) y un épico final que... no os voy a contar ¡Tendréis que leerlo vosotros! :)




(entrada reciclada del blog HELLENIZO)